CAPITULO XI
EL KUNDALINI
Hablando sobre ocultismo oriental afirmamos que
en materia de esoterismo tántrico hay mucho material para investigar, estudiar,
analizar.
En todo el Asia existen multitudes de escuelas
que están de acuerdo con la virtud de la continencia y la no eyaculación del
licor seminal; unas son partidarias del sistema de celibato o bramacharya,
otras del Maithuna o conexión sexual moderada y sin apego, pero desgraciadamente
con orgasmo y eyaculación del precioso licor seminal.
Las legítimas escuelas tántricas blancas de la
India, China, Tibet, Japón, etc., enseñan el Sahaja Maithuna (magia sexual) sin
derramamiento del licor seminal.
En ciertas escuelas tántricas muy incompletas
de la India, el Sahaja Maithuna (magia sexual), sólo se realiza una sola vez en
la vida, bajo la dirección del gurú, quien vigila el despertar del fuego
sagrado y orienta su ascenso inteligentemente a lo largo del canal medular, con
pases magnéticos e imposición de manos.
Estamos informados de que antes de realizar
este trabajo de sexo-yoga, tanto el sadhaka como la sadhaka pasan por una
intensiva preparación en técnicas hatha yoguísticas, Mudras, Bandhas, Kriyas,
Pratyara, Dharana, Dhyana, etc.
Para estos yoguis tántricos el Hatha y Raja
Yoga están íntimamente relacionados y forman un todo único.
Todas estas prácticas de yoga conducen al yogui
y a la yoguina hasta la Maithuna (magia sexual); en este acto, según
informaciones recibidas, se aplica el Kechary Mudra y Vajroli Mudra y, después
de iniciada la danza de Shiva y Shakti, se sientan a meditar yogui y yoguina de
espaldas uno contra el otro, espina dorsal contra espina dorsal, con el
propósito de lograr un completo dominio mental y respiratorio emocional;
después viene la conexión sexual en shidhasana o vajrasana, o la yoguina es
elevada, en los aires por unas vestales y el yogui se conecta con ella en
Urdhvapadmasana, para facilitar el Urdhvareta, y absorben el semen que debe
llegar hasta el cerebro.
Todas las informaciones recibidas del Indostán
dicen que, después de lograda la inmovilidad de Manas Prana y Apana, el yogui
seminiza su cerebro y levanta el Kundalini definitivamente, pero esta práctica
en la India es sólo para los yogavataras.
El Karma Kalpa de la India enseña todas las
Asanas o posturas sagradas del Maithuna; es claro que muchas de esas posturas
no sirven para el mundo occidental y otras son demasiado escandalosas.
Normalmente el yogui Indostán se sienta con las
piernas cruzadas al estilo del Buddha y la yoguina se sienta sobre las piernas
del yogui, cruzando éstas en forma tal que el cuerpo del yogui queda envuelto
entre las piernas de la yoguina, entonces viene la conexión sexual, retirándose
la pareja antes del espasmo para evitar la eyaculación del semen.
En la Edad Media, muchos gnósticos practicaban
el Maithuna con vírgenes vestales y a esta práctica la llamaban Virgine
Subintroductus (magia sexual).
El Virgine Subintroductus con vírgenes
vestales, era formidable, se practicaba en forma de Carezza sin desflorarlas,
acostado de lado el varón y sacerdotisa, venía la conexión sexual, el varón
sub-introducía con sumo cuidado el phalo, en la parte comprendida entre los
labios vaginales y el himen, con el tiempo, el himen
Existen dos clases de Bramacharya (abstención sexual): Bramacharya solar y Bramacharya lunar.
Existen dos clases de Bramacharya (abstención sexual): Bramacharya solar y Bramacharya lunar.
El Bramacharya solar es obligatorio para todos
aquellos que ya nacieron en los mundos superiores con los cuerpos solares, para
aquellos que ya salieron de la novena esfera.
El Bramacharya lunar es practicado por muchos
equivocados sinceros, por muchos ignorantes que nunca han trabajado en la
novena esfera, que no han fabricado los cuerpos solares, que están sin
auto-realización íntima.
El Bramacharya lunar (abstención sexual) de
aquellos que no han fabricado los cuerpos solares, resulta perjudicial porque
el sujeto se carga de terribles vibraciones, espantosamente malignas.
Entiéndase por vibraciones venenioosskirianas
las fuerzas sexuales centrífugas lunares. Este tipo de vibraciones tenebrosas
suelen despertar el órgano kundartiguador.
Es urgente saber que cuando la Serpiente se
precipita 41 hacia abajo, desde el coxis, se convierte en la cola de Satán, el
abominable órgano kundartiguador.
El Bramacharya lunar con sus terribles y
malignas vibraciones venenioosskirianas origina fanatismo y cinismo experto en
alto grado.
Los infra-sexuales degenerados odian y condenan
a los gnósticos porque enseñamos los misterios del sexo.
Los infra-sexuales degenerados se escandalizan de
los misterios del sexo, pero jamás se escandalizan de sus lascivias,
adulterios, fornicaciones, etc.
Quien quiera auto-realizarse sin el Maithuna
(magia sexual) es seguro candidato para los mundos infiernos del reino mineral
sumergido.
Existen tres clases de Tantrismo: blanco, negro
y gris. En el tantrismo blanco se prohíbe la eyaculación del semen, en el
tantrismo negro es obligatorio la eyaculación del semen, y en el tantrismo gris
no se le da importancia a la eyaculación del semen, pero a la larga se convierte
en negro.
Con el tantrismo blanco sube la serpiente por
el canal medular a lo largo de la espina dorsal.
Con el tantrismo negro baja la serpiente, se
proyecta desde el coxis hacia los infiernos atómicos del hombre, convirtiéndose
en la cola de Satán.
El kundalini tiene siete grados de poder del
fuego. Sólo practicando el Maithuna diariamente y durante 20 ó 30 años se logra
el desarrollo total del kundalini.
La serpiente bajando, el órgano kundartiguador,
desarrolla los chakras inferiores del bajo vientre y convierte al hombre en una
bestia maligna terriblemente perversa.
La serpiente subiendo por el canal medular de
la espina dorsal desarrolla todos los poderes divinos del ser humano.
Devi-Kundalini, la Serpiente Ígnea de nuestros
mágicos poderes, es Isis, Adonia, Rea, Cibeles, Tonantzin, María, etc.
Los Cuerpos Solares se gestan entre el vientre
de Devi-Kundalini, la Madre Divina.
Cuando el iniciado nace de entre el vientre de
la Madre Divina en los mundos superiores, cuando sale de la novena esfera, ya
queda prohibido de regresar a la novena esfera (el sexo).
Los Dos Veces Nacidos entran a un templo
secreto y si volvieran al sexo caerían, perdiendo todos sus poderes.
Todo iniciado que alcanza ese segundo
nacimiento del que habló Jesús a Nicodemus se encuentra entonces con el
problema de desintegrar el ego o yo pluralizado y eliminar los cuerpos lunares.
Si el iniciado no disuelve el yo pluralizado y
elimina los cuerpos lunares se convierte en hanasmussiano con doble centro de
gravedad.
El Maestro secreto vestido con los Cuerpos
Solares y el yo pluralizado vestido con los cuerpos lunares constituyen una
doble personalidad, un problema muy grave que hay que solucionar.
Todo hanasmussiano tiene dos personalidades
internas, la primera solar, la segunda lunar.
El Maestro recién nacido tiene que eliminar la
interna personalidad lunar si es que no quiere convertirse en hanasmussiano.
Entre los hanasmussianos más notables tenemos,
el caso de Andramelek. Existe el Andramelek mago blanco y el Andramelek terrible
y espantoso mago negro, y sin embargo ambos sujetos tan diferentes y distintos
constituyen un solo individuo.
Es claro que Andramelek el tenebroso tendrá que
involucionar en el reino mineral sumergido hasta volverse polvo, sólo así podrá
libertarse la esencia, el buddhata el alma, para regresar al Andramelek blanco,
al Maestro secreto.
El Maestro recién nacido con sus Cuerpos
Solares debe amar a su Madre Kundalini, adorarla, rendirle culto, sólo ella
puede ayudarlo a eliminar las distintas entidades que en su conjunto
constituyen el yo pluralizado.
En los mundos internos todo recién nacido
Maestro es sometido a muchas pruebas esotéricas.
Esta clase de pruebas le permiten al recién
nacido Maestro conocer a fondo todas las entidades subconscientes, sumergidas,
que vienen de un remoto pasado y que constituyen su yo pluralizado.
Sólo la Madre Divina puede eliminar de los
cuerpos lunares esas tenebrosas entidades que personifican nuestros defectos
secretos y que vienen de un remoto pasado.
El iniciado debe comprender a fondo y en todos
los terrenos de la mente cada defecto, mas es urgente saber que la mente no
puede reducir a polvareda cósmica ningún defecto.
La mente lo único que puede hacer es controlar
los defectos, esconderlos de sí misma, pasarlos de un terreno de la mente a
otro terreno de la mente, etc.
Los cambios logrados por la mente son muy
superficiales, no sirven, nosotros necesitamos cambios radicales y profundos, y
eso es posible con ayuda de la Madre Kundalini, la Serpiente Ígnea de nuestros
mágicos poderes.
En los distintos terrenos inconscientes,
infraconscientes, etc., de nuestra propia mente, tenemos entidades que hacen,
que ejecutan acciones totalmente opuestas a las que el iniciado está
acostumbrado a ejecutar.
Esas entidades extrañas sumergidas son
espantosamente fornicarias, adúlteras, criminales, perversas, y están metidas
dentro de nuestros cuerpos lunares, pero no están presas dentro de esos
cuerpos, salen, entran, viajan, se proyectan en todas las regiones moleculares
de la naturaleza.
Si el iniciado está meditando, tratando de
comprender, por ejemplo, el defecto de la lujuria para eliminarlo, mientras
está en su trabajo, en los mundos internos resulta haciendo lo contrario,
fornicando, adulterando, etc.
Esa clase de entidades actúan en las regiones
subconscientes, sumergidas, en forma independiente y fuera de nuestra razón y
de nuestra voluntad, pero no son entidades extrañas, ajenas, son yo mismo, mi
mismo, sí mismo.
Cualquier recién nacido Maestro sufre lo
indecible debido a que no puede controlar esas partes subconscientes de sí
mismo, esas entidades sumergidas, infraconscientes, inconscientes, etc., y no
tiene más remedio que suplicar ayuda, pedir, clamar a la Madre Kundalini, la
Serpiente Sagrada.
En esto de las pruebas esotéricas existe una
didáctica cósmica. El iniciado es sometido una y otra vez a determinada prueba
y, si falla, entonces necesita clamar, pedir ayuda a, la divina Madre
Kundalini, rogar a la Serpiente Sagrada que le extraiga. que le elimine de sus
cuerpos lunares el yo psicológico o la entidad psicológica que personifica el
defecto que le ha hecho fracasar en la prueba.
El iniciado es sometido a muchas pruebas
esotéricas, algunas se relacionan con la ira, otras con la codicia, aquellas
con la lujuria, con la envidia, pereza, gula, etc., pero siguiendo un orden,
una didáctica especial.
El iniciado es colocado una y otra vez en
circunstancias situacionales y tiempos diferentes donde ni remotamente se
acuerda de sus estudios esotéricos, ni del camino, etc.
El trabajo de eliminar esas entidades que
constituyen el yo pluralizado es más amargo que la hiel, y el iniciado sufre lo
indecible en las pruebas, porque en las regiones subconscientes, inconscientes,
infraconscientes, etc., el iniciado resulta fornicando, adulterando, cometiendo
delitos que jamás cometería en el mundo físico ni por todo el oro del mundo.
Sólo la Madre Kundalini, sólo la Divina Madre puede ayudarle al iniciado en
este trabajo de echar entidades sumergidas en los mundos infiernos.
Cuando los cuerpos lunares quedan vacíos,
cuando el yo pluralizado ya no habita en ellos, entonces viene un trance
místico y el iniciado permanece tres días en los mundos internos.
Durante estos tres días el cuerpo queda como
muerto y, cuando el iniciado regresa a este cuerpo físico, viene con sus
cuerpos solares, ya no tiene los cuerpos lunares; los adeptos superiores le
ayudan quitándole esos vehículos que luego poco a poco se van desintegrando en
el mundo molecular.
El iniciado con sus cuerpos solares está
totalmente auto-realizado, es un Maestro del Día, un Maestro del Mahamvantara
con poderes sobre la vida y la muerte, sobre todo lo que es, sobre todo lo que
ha sido, sobre todo lo que será.
Quien haya estudiado la historia de la magia
sabe muy bien que en todas épocas se dijo que los grandes iniciados duraban
tres días muertos y que al tercer día resucitaban. En ciertos templos secretos
se ponía la lanza sobre el pecho del místico y este caía en trance; a los tres
días el cuerpo era colocado con la cabeza hacia oriente, para la resurrección.
Lo que el iniciado aprendía en los mundos internos durante esos tres días
corresponde a los Misterios.
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