CAPITULO IX
LOS CUERPOS LUNARES
Todas las escuelas muy esotéricas y muy
ocultistas fundamentan sus estudios en el Septenario Teosófico que a continuación
damos:
SEPTENARIO TEOSOFICO
1-. ATMAN (El Intimo).
2-. BUDDHI (El Alma Espiritual).
3-. MANAS SUPERIOR (Alma Humana).
4-. MANAS INFERIOR (Cuerpo Mental).
5-. KAMAS (Cuerpo de Deseos o Astral).
6-. LINGAM SARIRA (Cuerpo Vital).
7-. ESTULA SARIRA (El Cuerpo Físico).
2-. BUDDHI (El Alma Espiritual).
3-. MANAS SUPERIOR (Alma Humana).
4-. MANAS INFERIOR (Cuerpo Mental).
5-. KAMAS (Cuerpo de Deseos o Astral).
6-. LINGAM SARIRA (Cuerpo Vital).
7-. ESTULA SARIRA (El Cuerpo Físico).
Atman es el Señor, el Intimo; Buddhi es el Alma
Espiritual. Manas Superior es el Alma Humana.
El Intimo, el Señor, tiene dos almas; la
primera es el Alma Espiritual (Buddhi), la segunda es el Alma Humana (Manas
Superior, principio causal).
Las dos almas deben trabajar bajo la dirección
del Señor, pero esto sólo es posible en los Maestros; mientras el Alma Humana
trabaja, el Alma Espiritual juega.
El Alma Espiritual es femenina y el Alma Humana
es masculina. En los Maestros el Alma Espiritual suele estar preñada con frutos
que, cuando nacen, deben ser elaborados por el Alma Humana.
La gente se siente muy orgullosa con su cuerpo
mental, porque con él razonamos, discutimos, proyectamos, etc., pero este
cuerpo mental es lunar en un ciento por ciento y lo tienen todos los animales
en estado residual.
La gente vive en el mundo de las pasiones
animales y goza en los deseos pasionales, porque el vehículo emocional que
poseemos es tan sólo un cuerpo lunar animal de deseos bestiales.
El cuerpo vital es el cuerpo tetradimensional,
el Lingam Sarira de los indostanes, el fundamento viviente de todas las
actividades físicas, químicas, calóricas, perceptivas, etc.
Realmente el cuerpo vital es tan sólo la
sección superior del cuerpo físico, la parte tetradimensional del cuerpo
físico.
Dentro de los vehículos mental y de deseos
muchos clarividentes suelen ver una bella criatura de color azul eléctrico, muy
hermosa, que confunden fácilmente con el Alma Humana o Cuerpo de la Voluntad
Consciente (Cuerpo Causal)
Realmente, el animal intelectual no tiene
todavía Cuerpo Causal. La bella criatura azul, que los clarividentes ven dentro
de los vehículos lunares, es eso que en el Zen Buddhista llaman Buddhata, la
esencia, una fracción de la sagrada Alma Humana... dentro de nosotros.
Ningún animal intelectual tiene Cuerpo Causal.
Ningún animal intelectual tiene encarnada la Triada inmortal. Si alguien
encarnara su divina Tríada inmortal, dejaría inmediatamente de ser animal
intelectual y se convertirla en Hombre.
Sólo fabricando los Cuerpos Solares podemos
darnos el lujo de encarnar la divina Triada inmortal; Atman Buddhi-Manas.
Si queremos subir debemos primero bajar. Sólo
bajando a la Novena Esfera podemos fabricar los Cuerpos Solares para encarnar
la Tríada inmortal y convertirnos en Hombres.
Hoy por hoy, sólo somos animales intelectuales.
Lo único que nos adorna es el intelecto, pero si se nos quitara el intelecto,
seriamos animales muy inútiles, peores que los orangutanes y gorilas, criaturas
idiotas, indefensas, bestiales.
El Buddhismo Zen considera a los cuerpos
lunares como formas mentales que debemos disolver, reducir a polvo.
Los cuerpos lunares son propiedad común de
todas las bestias, incluyendo la bestia intelectual equivocadamente llamada
hombre.
Sólo fabricando los Cuerpos Solares podemos
darnos el lujo de encarnar la Tríada inmortal para convertirnos en Hombres de
verdad.
Los Cuerpos Solares son el resultado de un
trabajo consciente, hecho sobre sí mismo.
Sólo bajando a la Novena Esfera podemos
fabricar los Cuerpos Solares y encarnar la Tríada inmortal, para nacer en los
mundos superiores como nuevos Maestros del Mahamvantara.
El animal intelectual vive durante las horas
del sueño y después de la muerte en los mundos suprasensibles, con cuerpos
lunares. Dichos cuerpos son fríos y fantasmales.
Los Cuerpos Solares son llamas vivientes,
radiantes, sublimes. Recordad que los Ángeles, Arcángeles, Maestros, etc., usan
Cuerpos Solares.
El auténtico Cuerpo Astral-Solar, es un
vehículo de carne y hueso, pero carne que no viene de Adam, un cuerpo de
incalculable belleza y suprema felicidad.
El legítimo Cuerpo Mental-Solar, es el cuerpo
de paraíso, un cuerpo de carne y hueso, pero carne que no viene de Adam, un
cuerpo de naturaleza femenina, receptiva.
El verdadero Cuerpo Mental-Solar está más allá
del razonamiento, es un vehículo para comprender.
Aquellos que poseen el verdadero Cuerpo Mental,
no necesitan aceptar ni rechazar, comprenden, y eso es todo.
Él auténtico Cuerpo Mental-Solar tiene
trescientos mil clanes o centros magnéticos, y cada clan debe vibrar al mismo
tono sin esfuerzo alguno.
El Cuerpo Mental-Solar con sus trescientos mil
clanes es formidable, maravilloso.
El adepto que posee un vehículo Mental-Solar
plenamente desarrollado, recibe y comprende la verdad de momento en momento,
sin el tremendo batallar del pensamiento.
El legítimo Cuerpo de la Voluntad Consciente le
permite al adepto tener inmortalidad consciente.
El legítimo Cuerpo de la Voluntad Consciente le
permite al adepto realizar acciones nacidas de la voluntad consciente, le
permite al adepto determinar circunstancias.
Todo Maestro que ha nacido en los mundos
superiores debe eliminar los cuerpos lunares, éstos sustituyen nuestro
remanente animal que viene de los antiguos tiempos.
Los desencarnados comunes y corrientes vestidos
con sus cuerpos lunares, parecen sonámbulos cientes, fríos, fantasmales,
viviendo en el pasado.
El animal intelectual es lunar ciento por
ciento y realmente no es verdadero hombre.